La Pola... No es una cerveza!!!... Es una Mujer Valiente de la Independencia

6 jul. 2010


“La Pola” es la heroína más conocida de los colombianos. Representa a una mujer opuesta a la tradicional de la época: la mujer luchadora, activa y valiente. Policarpa Salavarrieta - La Pola - Es la mujer que acude de inmediato a nuestra memoria cuando pensamos en la época de la Independencia, sin embargo, para todos es claro de todas maneras, que fueron muchas las mujeres que sufrieron el mismo final, y muchas, también las que participaron activamente y de diferentes maneras en las luchas patriotas.

Es muy poco lo que sabemos de su vida. La mayoría de la información es supuesta, aunque algunos textos la manejan como confirmada, solo están bien documentados sus últimos días, antes de su trágica muerte. Empecemos, la fecha, lugar de su nacimiento y su nombre son hipótesis, pues no hay documentos históricos que los respalden, lo mas divulgado es que nació en el municipio de Guaduas, Cundinamarca, entre 1790 y 1796. Existen otras referencias, como la de Rafael Pombo quien afirmó que había nacido en Mariquita y José Caicedo Rojas, que en Bogotá. Se conocen en cambio los datos del nacimiento de sus hermanos, y si Policarpa nació entre sus hermanos religiosos, se podría pensar que las fechas de nacimiento pueden estar entre 1791 y 1796. Con su nombre también hay dudas, pues su padre la llama Polonia al otorgar el poder de testar, y con ese mismo nombre la hace figurar el presbítero Salvador Contreras al formalizar tal testamento el 13 de diciembre de 1802. Su hermano Bibiano y Andrea Ricaurte de Lozano, la llamaban Policarpa, tiene un falso pasaporte, expedido en 1817, con el nombre de Gregoria Apolinaria. Pero es Policarpa el nombre con que se dio a conocer y es el que hoy perdura.


Policarpa nace y crece en el seno de una familia acomodada, que tenía lo suficiente para vivir y que era respetada en la villa, pero sin estatus de hidalguía. La casa paterna de Policarpa en Guaduas, aún se conserva convertida en museo, sin ser de las más prestantes o mejor construidas del municipio, tampoco es de las más pequeñas o miserables.

La familia Salavarrieta se disuelve debido la epidemia de viruela que se propagó en la ciudad de Bogotá en 1802, donde fallecen padre y la madre y dos de sus hermanos. Regresan a Guaduas, de este tiempo, existe poca información pero se sabe que, Policarpa se desempeñó como costurera. Parece, sí, que sabía leer y escribir.

Durante la época de la reconquista española y del terror, la Pola, Junto con su familia, compartía el espíritu patriota. Participó activamente en el movimiento de los Comuneros en 1781 en contra del régimen colonial. Su cuñado, Domingo García, murió luchando al lado de Nariño en la campaña del Sur. Su hermano Bibiano fue veterano de la misma campaña, y en 1815 regresó a Guaduas malherido, luego de una dura prisión. Corre la leyenda que durante su estadía en Guaduas se vaticinó su trágico final: cuando la virreina pasó por la población con destino al exilio, en 1810, se detuvo en casa de la familia de la Pola, le entregó su imagen y le pronosticó su muerte.

En 1817, se trasladó a Santafé ya siendo una activista importante perseguida en Guaduas. De manera tal que cuando la Pola y su hermano Bibiano entraron a la capital, lo hacen con salvo conductos falsos y portaban una carta realizada por Ambrosio Almeyda y José Rodríguez, dos líderes de las guerrillas patriotas, quienes además les recomendaron hospedarse en casa de Andrea Ricaurte y Lozano. Una ventaja de la capital es que, Policarpa no era conocida, lo que le permitía moverse con libertad y reunirse con los patriotas. Se dedicó a coserle a las señoras de los realistas para escuchar noticias, averiguar todo lo relacionado con los movimientos, armamento y las órdenes de las tropas enemigas, de esta forma los patriotas estaban prevenidos. También se dedicaba a reunir jóvenes al grupo de los patriotas. En este trabajo siempre estuvo apoyada por las mujeres de su época, que generalmente se desempeñaban como conspiradoras al lado de sus esposos, amantes, padres o hermanos.


Las actividades de la Pola no resultaron sospechosas para los realistas hasta que descubrieron la huida de los hermanos Almeyda, en cuyo poder tenían documentos que la comprometían. Entre lo que estaba su participación en la conspiración de los Almeyda, la deserción de varios miembros del batallón Numancia, el envío de armas, periódicos y recursos a los patriotas de los Llanos y la información sobre los movimientos de las tropas españolas. Siendo el punto final el arresto de Alejo Sabaraín, cuando intentaba fugarse con otros compañeros al Casanare, fue el hecho que permitió la captura de la Pola, pues éste tenía una lista de nombres de realistas y de patriotas que la Pola le había entregado. Aquí se le acaba la libertad que tenía en la capital y el sargento Iglesias, fue comisionado para encontrarla y arrestarla. La Pola fue detenida con su hermano en la casa de Andrea Ricaurte y Lozano. Es enviada al calabozo en el Colegio Mayor del Rosario. Donde un consejo de guerra la condenó a muerte el 10 de noviembre de 1817, junto con Sabaraín y otros patriotas.
Se fijó su fusilamiento a las nueve de la mañana del 14 de noviembre de 1817. La Pola marchó con dos sacerdotes a su lado y se detuvo para expresar sus pensamientos, maldiciendo a los españoles. Al salir a la plaza y ver al pueblo reunido para presenciar su fusilamiento, gritó la valentía de morir por la libertad de la patria: «Pueblo de Santafé ¿cómo permites que muera una paisana vuestra e inocente? Muero por defender los derechos de mi patria. Dios Eterno, ved esta justicia». Según lo registra José María Caballero. Al subir al banquillo, le ordenan ponerse de espaldas, porque debía morir así por traidora; Policarpa solicitó morir de rodillas, considerando que esta era una posición más digna de una mujer. No la exhibieron en las calles, como a sus compañeros también fusilados con ella, por ser cuerpo femenino. Sus hermanos sacerdotes lo reclamaron y fue sepultada en la iglesia del convento de San Agustín.


La ejecución de una mujer joven, por un crimen político, movió a la población en general y creó una mayor resistencia al régimen impuesto por Juan Sámano. La muerte de la Pola, inspiró a poetas, literatos y dramaturgos para inmortalizar su final funesto. Versos y poemas circularon rápidamente después de su ejecución. José Hilario López, la describe como una mujer valiente y entusiasta por la libertad, que se sacrificaba para adquirir con qué obsequiar a los desgraciados patriotas y no pensaba ni hablaba de otra cosa que de venganza y restablecimiento de la patria. Joaquín Monsalve se dio a conocer por su anagrama para Policarpa: Yace por salvar la patria. En 1819, después de la batalla de Boyacá, José Domínguez Rocha escribió una obra de teatro sobre la Pola. Su historia apareció publicada en Memoirs of Gregor McGregor, en Londres, 1820. Es por esto que se esparció su historia por Hispanoamérica y el viejo mundo.
Durante la independencia existieron otras mujeres con historias parecidas -Rosa Zarate de Peña, fusilada en Tumaco; Mercedes Abrego de Reyes, decapitada en Cúcuta, ambas en 1813; la joven Carlota Armero en Mariquita en 1816 y Antonia Santos en Socorro, fusilada días antes del triunfo de Boyacá; y cerca de 150 mujeres mas, aproximadamente, perseguidas por Murillo-, pero es la Pola la mas conocida.

Nota Editorial: Ahora bien, también en nuestro país se conoce la cerveza como "la pola" pues en la segunda mitad del siglo XVIII, la naciente cervecería Bavaria bautiza una cerveza con este nombre; el cual se recuerda hasta hoy.


3 comentarios:

Juankmu dijo...

Me encanta tu esfuerzo por difundir la historia. Deberías de poner más articulos sobre otros proceres de la independencia. Suerte

Anónimo dijo...

me gusta la idea de que a raiz de tal vez la mala informacion que hacen los medios de notias publicas asi una heroina tan importante para nosotros se haga el esfuerzo de hacer conocer una historia por muchos olvidada y por otros desconocida me gusta mucho esta editorial

Anónimo dijo...

atentamente claudia sarmiento bonilla