Retomando... en mi nueva vida!

16/1/2012

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No escribo desde el 10 de noviembre de 2010... uff es mucho tiempo... la razón... un hermoso príncipe llegó a mi vida y me dio el titulo mas hermoso: "mamá"...

Hoy nuevamente estoy organizando mis ideas, volviendo a mis investigaciones para regresar con todas las pilas y en especial con una nueva visión sobre el papel de las mujeres "ser mamá"... visión sobre la que muchos dirán, claro como todas... se llenan de niños y hasta ahí llegan...
Pues no, es la visión de mama por convicción, no porque me fallo el anticonceptivo, no porque "me estaba dejando el tren" y me estaba volviendo vieja... noo, es la visión de la mama que busco con amor a su hijo y que hoy, no detiene mi vida, al contrario la complementa y la llena por lo tanto mi actividad intelectual es mayor ahora... pues tengo que enseñarle a una personita que depende de mi y para lograr eso, tengo que crecer cada día mas como persona...
Por lo tanto la vida laboral, académica o intelectual de una mujer no termina con la maternidad, al contrario... aquí empieza con mas fuerza y mayor convicción...

Nuestros Ancestros… Los Quimbayas, una rica tribu indígena!

10/11/2010

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Este blog se ha caracterizado por escribir sobre aspectos de la historia de todos los tiempos, con un énfasis especial en la labor de las mujeres, sin embargo hoy no voy a resaltar a ninguna mujer en especial, quiero resaltar una tribu indígena cuyo nombre es asociado con mi país Colombia y que además es el nombre que orgullosamente recibe mi grupo Scout… QUIMBAYA…


Para empezar ubiquemos donde vivía la tribu de los Quimbayas… ellos eran uno de los grupos que habitaban el valle medio del río Cauca, en el área que circunscriben las cordilleras occidental y central de los Andes colombianos y los ríos Otún y Paila, afluentes derechos del rio Cauca. Ahí fue donde los encontraron los españoles al llegar a nuestro continente. Para facilitar esta localización, es la zona que hoy le corresponde a los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda. Llama la atención, que los Quimbayas son hijos de la familia lingüística Caribe por lo que se cree que siguieron el rio Cauca desde la costa y llegaron a este lugar para establecerse.

Sigamos, los Quimbayas tenían entre sus ocupaciones: la agricultura, la cerámica y la orfebrería, pero además eran buenos guerreros. Cultivaban maíz, frijoles, chachafrutos, yuca, arracacha, ahuyama o zapallo, los cuales eran utilizados como base de su alimentación. Cabe anotar que estos cultivos prosperaban gracias a que se encontraban ubicados en tierras muy fértiles y a que se volvieron expertos cultivadores. Otra de sus actividades era la formación de colmenas, que explotaban para su alimentación y para utilizar la cera en la confección de los rostros de sus ídolos, en la fabricación de objetos de oro por el sistema de la fundición a la cera perdida y en la técnica de la pintura negativa en vasijas y cerámicas figurativas de carácter ceremonial.

Se alimentaban de los que cosechaban y además como ya les había contado vivían en una tierra muy fértil entonces, recogían en las montañas frutos que crecían silvestres como aguacates, chulupos, guayabas, piñas, zapotes, guamas y almendras. Cazando conseguían la carne de animales como zaínos, venados, conejos, guatines, guartibajas, monos, armadillos y aves. Consumían también peces en los múltiples ríos de la zona. Sus bebidas eran el vino de palma y la chicha del maíz fermentado, que también era el elemento principal de sus fiestas.

Vivian en chozas fabricadas con varas de árboles, de palmas, de helechos y de guaduas, eran cubiertas con hojas de palma con techado de dos aguas y sin paredes ni puertas en algunas viviendas habían cercados realizados con guaduas. En estas chozas vivían las familias quienes dormían en hamacas. En la cocina tenían utensilios de barro cocido, y sus cuchillos y hachas eran piedras de pedernal afilado y amarrados con finos cordeles de fibra de palma y con manijas de madera. Con las hachas, derribaban árboles fabricaban puentes y las canoas con que navegaban en los ríos más profundos. Para llamarse a la distancia y como instrumento musical emplearon bocinas y tambores. Cabe anotar que hay referencias que en los cercados de sus viviendas, la ubicación de algunas guaduas lograba que al correr el viento formaran tal consonancia que se podía oír música a todas horas.

Hasta aquí hemos realizado una descripción básica de esta tribu precolombina, ahora les contare que las armas con que combatían los Quimbayas a sus enemigos eran tiraderas, lanzas, macanas, hondas, arcos y dardos. Como habíamos dicho inicialmente eran buenos guerreros, para combatir, hacían en los caminos hoyos sembrados en su fondo con agudas púas para que los enemigos que fueran a atacarlos cayeran en ellos. Al llegar los españoles les llamo la atención la belicosidad de los Quimbayas. Pues si bien, sus batallas consistían, sobre todo en el ruido que hacían los guerreros adornados de todas sus preseas y lo llamativo de sus banderas salpicadas con estrellas de oro. Realmente era su puntería al disparar el arco lo que logro que muchos españoles resultaran heridos o muertos pues las fechas además contenían el veneno llamado curare, que se preparaba con zumos de plantas y con el veneno de algunas ranas.

En cuanto a sus rituales y festejos, encontramos referencia de fiestas de carácter ritual, ofrecidas a sus dioses para obtener abundantes cosechas. Sin embargo parece que también existían festejos en la vida cotidiana de la tribu; en estas fiestas se realizaban danzas ceremoniales al compás de tambores, se tomaba chicha y se entonaban cantos en los cuales se expresaban las dificultades y necesidades de la tribu, a la vez que se rememoraban las hazañas de sus mayores. Existían fiestas donde parece que se reunían para beber y combatir entre ellos en forma ritual, sin embargo, también se sabe que resultaban varios heridos posterior a dichas celebraciones.

Ahora bien, lo que ha hecho pasar a los Quimbayas a la historia fue la cerámica y la orfebrería. La cerámica considerada entre las mejores de Colombia y comparable con otras del continente, en donde se alcanzaron técnicas avanzadas. Utilizaban finas arcillas con las realizaron vasijas cuyas hermosas formas son clásicas por la exquisitez y buen gusto de las líneas. Inspirados en la Naturaleza, seguramente copiaron en barro las figuras de lo que veían a su alrededor, las dibujaron, las colorearon y por último, las pulieron de manera que lograron un brillo como si estuvieran vidriados. Realizaron entonces: Ánforas, vasos triples, casos idénticos unidos en parejas, ocarinas, vasos silbantes que producen al soplarlos un sonido musical, rodillos para estampar, volantes para rueca, soportes en que colocar vasijas que tuvieran fondo esférico; representaciones de rostros humanos, urnas funerarias; vasos naviformes, botijas, vasos con asas en las cuales hay figuras antropomorfas; copas decoradas, recipientes, escudillas, figuras de animales como el sapo, la salamandra, la danta, el mico, en actitudes graciosas; alcarrazas de dos picos y un asa-puente de líneas perfectas y de extraordinario acabado. Algunos de ellos actualmente conservados en museos.

Respecto a la orfebrería de los Quimbayas esta es el culmen de su trabajo pues se destaca entre las tribus precolombinas de la región en todos los aspectos: la cantidad de piezas, el arte en su realización pero sobre todo, en la perfección y la elegancia de cada uno de los objetos realizados. Poseen una simetría perfecta; la igualdad de las cuencas de los collares es precisa, pues parecen gotitas de oro soldadas unas con otras y calibradas con precisión admirable. En la filigrana, resalta el exacto ángulo de los salientes, el pulimento de los planos, la exactitud de las aristas, la sencillez de unas líneas y su combinación con las otras, nos demuestra el gusto estético y su intención de lograr la perfección. Dentro de su trabajo orfebre realizaban una técnica particular, que es el de la aleación del oro y del cobre, llamada tumbaga, con esta técnica lograron dar a sus joyas diversos matices, dando un acabado uniforme en la pieza. Templaron las piezas de forma tal que algunos cinceles y cetros se parten antes de doblarse. Y pulían las superficies con la acerada, que es una hierba ácida que todavía crece silvestre en los campos del Caldas.

Como vemos los Quimbayas fueron una tribu con un trabajo muy rico y del cual se conoce bastante. En una segunda parte podre profundizar un poco mas pues tanto en la orfebrería como en su sociedad se conocen 2 periodos el temprano o clásico y el tardío de los cuales hablaremos en nuestro próximo post.


Desagravio a Policarpa Salavarrieta...

12/10/2010

Hace unos meses escribí un post sobre Policarpa Salavarrieta una líder criolla de los tiempos de la independencia, si bien buscar información al respecto no fue fácil, pues las paginas de los historiadores tienen pocos datos, lo que SI ES MUY CLARO, es que "La Pola" no fue una mujercita cursi movida por los pantalones de "su hombre", como la quieren hacer ver en la televisión...
Hoy encuentro en un blog hermano, realizado por Mauricio Rodriguez Amaya, este interesante articulo el cual con permiso de su autor transcribo en su totalidad...

Desagravio a La Pola
Mauricio Rodríguez Amaya
Lo que le faltaba a la televisión de traquetos y prepagos: convertir a una heroína de la patria en protagonistas de novelón barato.



No veo novelas por principio, pero me interesó tanto el hecho que los Lulle volvieran a intentar hacer algo de historia en televisión en medio de tanto traquetismo barato, prepagos y matarifes que atiborran su desechable programación. Pero el impacto duró poco; bastó ver la manera en que convirtieron a una mujer luchadora por el supremo derecho a la libertad en protagonista de un novelón a lo mejicano, o a lo venezolano, con todo y rival rica y niño estúpido. La Pola fue la víctima de los libretistas que producen basura para una televisión basura, cuyo objetivo consiste en mantener conciencias basura entre tan supina audiencia.

Policarpa Salavarrieta o Polonia nació en el seno de una familia revolucionaria. Su padre, don Joaquín, fue guerrillero en la sublevación de José Antonio Galán, en el primer intento de independencia de estas tierras; luego apoyó a las fuerzas de Antonio Nariño, quien siguiendo el ejemplo de don José Antonio Galán se decidió por la causa de la libertad. La Pola, conoció desde muy niña las penalidades a que eran sometidos los criollos, los indios y los negros por la fuerza opresora del imperio ibérico. Pero en la historia de novela, Policarpa Salavarrieta arremete contra su padre por su condición de Guerrero; de entrada eliminan cualquier duda sobre el espíritu revolucionario de nuestra heroína y la reducen a la condición servil de renegar de su casta emancipada.

Policarpa Salavarrieta, desde muy joven ayudó en la lucha por la independencia, precisamente porque su familia estaba comprometida a lo sumo con la causa rebelde. Sus hermanos, su madre y su padre, fueron ejemplo de lucha y entrega. Pero en la novelita de cuento de hadas, aparece como una mujer que reniega de su herencia luchadora.

Es cierto que el amor entre Salavarrieta y Alejandro Sabarín, juntó la vida de ambos desde muy temprano, un amor grande, apasionado, solidario; de los buenos y sólidos el amor de estos héroes. Sin embargo, siempre estuvo signado por la distancia; Alejandro Sabaraín asumió cargos en la Nueva Junta de Gobierno de Marquita, luego se trasladó a Bogotá a enlistarse en el Ejército centralista y el gobierno mismo reconoció su valor y el de su hermano en la guerra contra los españoles en Santa Martha, por el año de 1812. Alejandro fue un revolucionario en tiempos de la guerra, no fue cobarde en épocas de la debacle y no dejó de acompañar a Nariño en la fatídica campaña del Sur. Policarpa traía en la sangre y la conciencia el amor por la independencia, la identidad de espíritu por la causa naciente hizo más sólida la espera de ambos y en medio de las agitaciones de la vida revolucionaria de uno y otra, siempre estuvieron juntos en espíritu y no pocas veces de cuerpo completo. Policarpa Salavarrieta escribió su propia historia de sublevación y espionaje; fue agente del ejército republicano en labores de alta inteligencia, sufrió el espanto de la estela de muerte dejada por Morillo, pero no renunció a sus principios. Organizó el escape de la resistencia desde la retaguardia en los montes de Guaduas, donde se esperaba la reorganización de las tropas en los llanos para recuperar la patria; vino a Bogotá y trabajó arduamente en contribuir en el preservación de los revolucionarios satanizados por el régimen del terror impuesto por España. Ante la peligrosa situación, La Pola organizó el escondite de los pocos miembros que aún quedaban libres en una casucha ubicada en el barrio Egipto, en la calle del Calvario con la carrera de San Bruno, al pie del cerro. Intentó unirse a Bolívar en su campaña exitosa en el bajo Magdalena, fue puesta presa en la cacería de Morillo y murió, con la frente en alto, por salvar la patria, como dice su epitafio.



Lo que entristece y duele es que la lucha revolucionaria de una mujer de proporciones colosales para nuestra historia, se vea reducida a la única condición de amante. Triste es ver que la Pola, no solo reniega desde muy pequeña de su condición de heroína en el papelón de RCN sino que no tiene otra labor en su vida que perseguir su macho. Duele que los historiadores y las historiadoras, que los revolucionarios y revolucionarias de hoy no digan nada, y guarden silencio ante semejante atropello. Duele saber que los niños y las niñas vean reducido este importante capítulo de nuestra historia republicana al modelo de la niña estúpida que enamorada hace lo que sea por conseguir su hombre. Ni el romanticismo del siglo XIX soporta semejante patraña. La Pola fue una mujer revolucionaria, su vida es la historia de la lucha por la libertad, y no debemos permitir que se le recuerde por una pérfida pasión amatoria, una lujuriosa necesidad de macho, ese papelito de protagonista de novela. Sirvan de algo sus propias palabras; fue ella la que en el patíbulo se sirvió como ejemplo de lucha por la independencia, no murío gritando "alejo te amo", fue fusilada por llamar al pueblo a sentir, vivir y cambiar su propia Historia: "¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad!.
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El profesor Super O histórico... Una excelente producción colombiana

26/9/2010

Una excelente producción es el profesor Super O histórico... 
Un poco de historia de este personaje... Se trata sobre un superhéroe ficticio llamado El Profesor Súper O, el cual corrige a las personas que cometen errores idiomáticos.
En su argumento encontramos: Una historia sencilla, como la de cualquier superheroe internacional, pero adaptada a la cultura de la costa pacifica colombiana: Cuando apenas era un niño, Charles Ocoró sufrió un accidente que le cambió la vida. Paseaba con su abuelo y les cayó encima una carga de dos toneladas de camarón. Su abuelo Secundino, educador originario de un evolucionado planeta llamado ‘Mojarra con Plátano’, murió, pero al irse de este mundo le transmitió toda su energía. Ocoró quedó con poderes sobrenaturales y con la misión de combatir la ignorancia idiomática. Ahora, donde quiera que aparezca una equivocación idiomática o se presente un yerro histórico, llegará el profesor Super O para corregir.
Es un programa de 5 minutos de duración cada capitulo y ahora se realizo una temporada de Historia del Bicentenario que es mi recomendado de este post... 
Los creadores de esta maravilla Antonio Guerra y Martín de Francisco y producido por Conexión creativa. Transmitido originalmente por el Canal 13. Los capítulos del Profesor Super O Histórico se encuentran en la pagina del Bicentenario de Colombia y en el link de Colombia Aprende que dejo a continuación...


Aquí TODOS los capítulos del Profesor Super O Historico